Anaeróbicos

Adhesivos anaeróbicos o acrílicos

Estos adhesivos se desarrollaron en un principio para el encolado de termoplásticos, ya que ofrecen muy buenos resultados en lo que se refiere a esfuerzos de pelado, impactos y vibraciones... Su baja densidad hace que sean adhesivos muy fluidos y que apenas necesiten preparación de la zona a trabajar. También destacan por su tipo de endurecimiento ya que fraguan rápidamente, otorgando una larga vida al montaje. Por otro lado, ofrecen buena resistencia al envejecimiento químico y medioambiental y a las altas temperaturas.

Evidentemente, son adhesivos de gran importancia dentro del taller ya que son esenciales para la fijación y sellado de piezas metálicas, principalmente de tornillería y otras pequeñas piezas.

¿Para qué se usa el pegamento anaeróbico?

En general, los adhesivos acrílicos se utilizan en numerosos trabajos dentro del taller, entre los que se encuentra la adhesión de molduras y pequeñas piezas plásticas de la carrocería, la fijación de piezas de plástico en el habitáculo interior o incluso para el pegado del espejo retrovisor interno u otros elementos de cristal. De esta tecnología, la subfamilia de adhesivos anaeróbicos alcanza su mayor grado de aplicabilidad en el montaje mecánico, sobre todo en la fijación de tornillos y roscas.

Estos adhesivos permiten la correcta fijación de tornillos y roscas, evitando problemas a causa de la relajación y el autoaflojamiento, las cuales provocan la pérdida de tensión del tornillo a causa del desgaste superficial de las piezas contiguas o las altas temperaturas. En el caso del autoaflojamiento suele ser provocado precisamente por las vibraciones o las altas temperaturas, por lo que es imprescindible fijar la tornillería con un pegamento anaeróbico de alta resistencia térmica.

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